La expansión de Veladero, operada por la canadiense Barrick Gold y la china Shandong Gold en San Juan, prevé una inversión de aproximadamente USD 380 millones para extender la vida útil de una de las principales minas de oro del país más allá de 2030 y obtener alrededor de 1,6 millones de onzas adicionales de oro.
A diferencia de otros proyectos incorporados al RIGI, Veladero cuenta con más de dos décadas de trayectoria y un extenso historial de controversias socioambientales. El antecedente más significativo ocurrió en septiembre de 2015, cuando una falla en el sistema de lixiviación provocó un derrame de solución cianurada que alcanzó cursos de agua de la cuenca del río Jáchal. Incidentes posteriores profundizaron los cuestionamientos sobre los mecanismos de prevención, fiscalización y respuesta ambiental.
El RIGI no inaugura esta dinámica, pero otorga nuevos incentivos y garantías de estabilidad a una operación atravesada por conflictos ambientales de larga data. La extensión de Veladero, ubicada entre los 4.000 y 4.850 metros de altura, vuelve especialmente relevantes las capacidades estatales de monitoreo y fiscalización, así como la protección de glaciares y ambientes periglaciales. En este contexto, el proyecto plantea un desafío central: cómo compatibilizar la expansión de la minería de alta montaña con la protección de fuentes estratégicas de agua y con mayores niveles de transparencia y control ambiental.
Derrames de cianuro en el río Jáchal. Veladero registra varios incidentes ambientales a lo largo de su operación. El más grave ocurrió en septiembre de 2015, cuando una falla provocó el derrame de más de un millón de litros de solución cianurada que alcanzó cursos de agua de la cuenca del río Jáchal. En 2016 y 2017 se produjeron nuevos incidentes, que derivaron en sanciones y, en este último caso, en la suspensión temporal de las operaciones. Estos antecedentes profundizaron los reclamos de habitantes y organizaciones de Jáchal por mayores controles y acceso a información sobre la calidad del agua. Estudios posteriores detectaron distintos metales y otros elementos en cursos de agua de la región, mientras que episodios de mortandad de peces reavivaron las controversias sobre sus posibles causas. La recurrencia de incidentes refuerza la necesidad de contar con monitoreos públicos, independientes y accesibles.
Minería de alta montaña y protección de glaciares. Veladero opera en un ambiente cordillerano con presencia de glaciares y geoformas periglaciales, donde la protección del agua resulta central. La extensión de su vida útil coincide con las discusiones sobre los alcances de la Ley de Glaciares y vuelve especialmente relevante garantizar la protección de estas reservas estratégicas de agua.